La Felicidad En La Tercera Edad

La felicidad en la vejez depende más de una actitud positiva que de la salud que se tenga.

En general, las personas mayores tienen una actitud positiva dominante respecto a cómo viven su envejecimiento. Mayoritariamente, las personas de la tercera edad no asocian la calidad de su envejecimiento con el estado de salud corporal; las personas mayores que tienen mejor percepción de que están envejeciendo bien, no siempre coinciden con los que tienen mejor salud.

Ver con buenos ojos la vida

El optimismo y la actitud de “hacer frente” a las cosas son más importantes para conseguir un envejecimiento exitoso que las mediciones tradicionales de salud y bienestar. Es decir, que el estado físico no es sinónimo de un envejecimiento óptimo. Por el contrario, una buena actitud es casi una garantía de un buen envejecimiento.

Suele considerarse normalmente que una persona “envejece bien” si tiene pocas dolencias o si sigue manteniendo más o menos sus facultades, si bien no existe un consenso en la comunidad médica a la hora de definir con exactitud lo que puede entenderse como un envejecimiento adecuado.

La percepción que se tiene sobre uno mismo puede ser incluso más importante que el estado físico, a la hora de considerar que el envejecimiento se está desarrollando adecuadamente. La salud física ha dejado de ser de esta forma el mejor indicador de un envejecimiento adecuado.

La preocupación de las personas que adentran en edades avanzadas no debe centrarse tanto en el estado de salud como en el cuidado y cultivo de actitudes positivas, ya que estas actitudes pueden ser más importantes que el estado de salud corporal para alcanzar el envejecimiento adecuado.

La gente que pasa algo de tiempo cada día socializándose, leyendo o participando en otras actividades de ocio, tienen un nivel de satisfacción más alto en la vejez.

Buen estado de salud mental
Un mal estado físico no tiene por qué desembocar en un envejecimiento negativo.

Hay estudios que han demostrado que el mantenerse activos y el realizar ejercicio físico habitualmente ayuda también a envejecer en buen estado corporal y mental. Además hay neuronas que sí se regeneran, a pesar de la edad.

Hay personas que con 80 ó 90 años de edad siguen perfectamente activas, tengan o no achaques, y de ello depende el estar bien la mayor parte de tiempo que podamos de nuestra vida.