Depresión En La Tercera Edad

Estar atentos a los síntomas puede ayudar a detectar a tiempo la aparición de la depresión entre adultos en plenitud.
A lo largo de la vida es posible que se presenten episodios de depresión y cuando se llega a la plenitud, estos pueden volver a presentarse. Sin embargo, no se trata de una condición normal o que se deba esperar sino, por el contrario, algo que hay que saber identificar y atender adecuadamente.
Algunas condiciones propias de la edad avanzada pueden parecer incluso motivos para sentirse tristes como el hecho de ya no trabajar, tener molestias de salud, la falta de dinero o la pérdida de seres queridos. La tristeza es algo común ante ciertas situaciones que parecen salirse de control, sin embargo, el sentimiento puede superarse con la ayuda y apoyo de familiares. Esto no significa que se esté deprimido pues esta última condición puede ser más grave e incluso aparecer sin un motivo específico.
Adicionalmente, si bien envejecer es una parte inevitable de la vida, la depresión no debe formar parte de esta etapa. Los investigadores coinciden al señalar que reconocer, diagnosticar y tratar adecuadamente los primeros síntomas es efectivo para prevenir las consecuencias de salud física y emocional que atrae una depresión.
La depresión puede llevar a hábitos alimenticios que acaben resultando en obesidad, provocando también pérdida considerable del apetito y la reducción de niveles de energía, ocasionado a veces un trastorno conocido como anorexia geriátrica.
Algunos síntomas que pueden permitir identificar la depresión en esta etapa de la vida son: un sentimiento de tristeza más intenso de lo normal y que se extiende por un tiempo largo, la pérdida de interés y energía en actividades que antes se realizaban con gusto, pérdida de apetito, sentimiento de inquietud que impide descansar y concentrarse, falta de confianza en sí mismo, sentimientos constantes de culpa y pensamientos o deseos de hacerse daño a si mismo.
Estas son señales de alarma que hay que atender y saber identificar, en uno mismo o en otros.